En 2026, celebrando su 10a edición como festival, Nudo, festival de
poesía desatada celebra el apetito como origen.
Todo lo vivo empieza con un apetito.
Antes incluso de la palabra, antes del gesto, existe ese leve temblor
que nos empuja hacia algo: una luz, una voz, un mundo posible.
El apetito no es solo hambre: es la manera en que la vida se inclina hacia la vida.
Cada creación nace así,
con un deseo que se enciende: la curiosidad por un sonido,
la intuición de una imagen, el anhelo de rozar lo que aún no entendemos.
En ese impulso se reconoce la misma energía que hace brotar un brote de la tierra,
que hace al animal acercarse al agua,
que hace a un cuerpo buscar a otro para compartir calor.
Por eso este festival se funda sobre el apetito:
porque es el primer lenguaje del deseo,
la señal secreta de que seguimos vivos,
la brújula que no se equivoca.
Apetito de conocer, de tocar, de pensar con otros;
apetito de mezclar lenguajes, de celebrar lo diverso,
de abrir espacios donde la imaginación pueda crecer sin fronteras.
Creemos en un arte que no se conforma, que pide más:
más emoción, más presencia, más comunidad.
El arte como algo que se degusta y se comparte,
como un banquete donde cada mirada, cada palabra,
añade un sabor nuevo al mundo.
Este festival convoca ese impulso esencial:
el apetito que nos mueve,
que nos despierta,
que nos reúne para recordar que estamos aquí,
atestiguando la abundancia de lo vivo.
Bienvenidas, bienvenidos a NUDO 2026.
*Texto escrito por Carmen Berasategui